HISTORIA EN DOS TIEMPOS: Una cuentinovela sobre Cuba

EDICIONES EL DRAGO Y HURÓN AZUL PRESENTAN LIBRO TESTIMONIO SOBRE CUBA

El libro supone la consecución de varios años de rescate, edición y corrección de los cuadernos personales del autor, Eddy Fernández Llanes, un periodista jubilado que entregó su vida a la Revolución y hoy nos muestra el amplio arco de vivencias entre la Cuba rural batistiana y la decadencia urbana revolucionaria del Periodo Especial.

Historia en dos tiempos es una novela fragmentada. En primer lugar, contiene la cuentinovela Huérfano, donde el autor rememora, reconstruye y por supuesto ficciona, los episodios familiares, algunos diríase que normales y otros, por el contrario, traumáticos, de una familia de origen canario en el centro de la Isla.

Cada relato de Huérfano parece crecer al mismo tiempo que su protagonista, un niño que dejará de serlo cuando, un 1º de enero de 1959, Batista abandone el país. Los capítulos van desplazándose desde la inevitable muerte del perro o la emoción por cortar la caña por primera vez, al primer enamoramiento de una muchacha habanera y, como no podría ser de otro modo, al advenimiento de la oposición a Batista y su salida del país.

La segunda parte, Memoria urbana, pretende ser una pieza teatral en pequeños actos. Una serie de personajes principales: PPG (o Pepe García), El Tío, Nora (esposa de PPG) y Migdalia (hermana de Nora) conviven en una casona de Centrohabana que tiene a la sala comedor por lugar privilegiado de encuentro, donde, al final del día, acaban todos encontrándose. Cada uno de ellos aporta una mirada diferente del gran suceso: La crisis del Periodo Especial, sobre la que todos opinan y, en no pocas ocasiones, contienden.

Esta segunda parte refiere, siempre de pasada y a través de algún personaje (lo que evita al lector o lectora tener que asimilar demasiada información en el sentido más realista), hechos de sobra conocidos por toda familia cubana, como el exilio, el matrimonio de conveniencia o la misma muerte. Memoria urbana avanza hacia un desastre familiar que, sin embargo, tendrá una inesperada (y muy cubana) resurrección.

El autor consintió en realizar una primera edición limitada a 50 ejemplares que serían repartidos, principalmente, entre colegas y amigos. Su precipitada salida de Cuba ocasionó que, la compleja relación con su editor, Jorge Carpio (quien también editó, para esta misma colección, Alamar, te amo), no llegara a buen fin, quedando, los últimos capítulos, pendientes de un último desarrollo.

En este momento, Ediciones Hurón Azul cuenta con la autorización del autor para distribuir, exclusivamente en su plataforma editorial, una docena de ejemplares. Pese a la escasa difusión realizada sobre esta obra, 4 universidades norteamericanas, con departamentos especializados en estudios cubanos, cuentan ya con Historia en dos tiempos en sus bibliotecas.

Ediciones Linkgua y Hurón Azul editan una nueva propuesta narrativa sobre Lezama Lima: La rareza…

Las editoriales Linkgua y Hurón Azul han unido sus recursos para sacar a la luz una novedosa propuesta del Académico cubano, poeta y especialista en la obra de Lezama, Virgilio López Lemus. La rareza. Cuentos, relatos y poemas narrativos de José Lezama Lima, agrupa la parte fundamental de las narraciones del gran poeta cubano, reuniendo sus cuentos clásicos, más todos aquellos textos con valor de relato dentro de sus obras ensayísticas, narrativas e incluso de la propia poesía, en aquellos poemas donde es visible la intención de narrar por la presencia de epos, personajes y situaciones de tiempo y espacios definidos. Las fronteras genéricas aparecen aquí transgredidas, pero siempre se acentúan los textos donde haya narratividad. El volumen es el resultado de la unión de seis cuentos clásicos, ocho poemas con valores narrativos, un cuento autónomo dentro de su extraordinaria novela Paradiso, y cuatro crónicas-relatos de Tratados en La Habana y Analecta del reloj.

Según las palabras del autor de la obra, en el prólogo a la misma, el autor de Paradiso (1966), el gran poeta cubano José Lezama Lima (1910-1976) fue un narrador esencial, que no sólo se expresó por esa vía genérica con dos novelas (la segunda, inconclusa, Oppiano Licario, 1978, edición póstuma) y cinco cuentos. A lo largo de su obra en verso y prosa, se hallan otros varios textos narrativos, que poseen valor per se, autónomos, y que agrupo en este libro donde, por vez primera, aparece la cuentística lezamiana en su esplendor no parcial. Este volumen es el resultado de la unión de seis cuentos clásicos, once textos a modo de poemas en prosa incluidos en La fijeza con valores narrativos, y otro más de Aventuras sigilosas, un capítulo formado por cuatro cuentos autónomos dentro de su extraordinaria novela Paradiso, y tres crónicas-relatos de Tratados en La Habana y Analecta del reloj. El osado conjunto muestra la capacidad del poeta para narrar más allá de sus dos novelas esenciales, y señala la originalidad de superar con creces las ediciones de cinco cuentos típicos que Lezama Lima mismo definiera como propios de tal género literario.

La rareza. Cuentos, relatos y poemas narrativos de José Lezama Lima saldrá a la luz el próximo mes de octubre, bajo una doble efeméride: para Linkgua constituirá el primer volumen de las Obras Completas de Lezama Lima; y para Hurón Azul esta obra será la pieza inaugural de la Colección Caracol nocturno.

Elizabeth aún juega a las muñecas, la nueva novela de María Matienzo abre la Colección Mujeres de nieve

ELIZABETH AÚN JUEGA A LAS MUÑECAS

María Matienzo (La Habana, 1979). Narradora y periodista cubana. Su relato Alamar, te amo dio título global a la antología erótica escrita por 14 narradoras cubanas en 2017. Ahora, su novela Elizabeth aún juega a las muñecas inaugura la Colección Mujeres de nieve, una ficción en la que, según Adriana Sosa, responsable de su edición: una muñeca, una mujer busca a su esposo desaparecido casi por arte de magia en un edificio de apartamentos que cobra vida al interconectar disímiles personajes e historias. Una trama atemporal que con una única referencia a Alamar, barrio habanero, podemos situar en Cuba. ¿Elizabeth aún juega a las muñecas, es pura ficción o es otra foto hiperrealista de La Habana? Como se quiera leer, porque con esa “difícil sencillez” como diría Sarduy, nos entrega María Matienzo, una novela atravesada por el caos social de nuestros tiempos que nos hace reír con sarcasmo o temer por nuestra seguridad al estar en medio de una pesadilla esquizofrénica.

Fuera de toda etiqueta de género, esta novela entremezcla lo grotesco, lo erótico; lo testimonial y lo detectivesco, la violencia real y la simbólica en un contexto donde los personajes, a los que se les borró la caracterización sicológica a propósito, parecen estar atrapados en su propio mundo asfixiante y decadente pero, por alguna razón, invulnerable al cambio. Con un lenguaje que va desde la imagen poética hasta la burda conversación de un chat, Matienzo demuestra su capacidad para burlar la ciudad letrada, el status quo, la cosa en sí, mutando ella misma en novelista sin dejar de jugar a las muñecas.

Elizabeth aún juega a las muñecas, cuya presentación está prevista para octubre, incluirá un prólogo del escritor cubano Amir Valle.

Un último brindis por el escritor Pepe Fajardo

Cuando murió Pepe, en 2016, replicamos el bello artículo que Luis Leonel León escribió sobre Pepe. Ahora, bastante después, hemos encontrado otro de su amigo Ernesto Santana que reproducimos a continuación.

Cuando muere un viejo amigo muchas preguntas quedan sin respuesta. Regresan recuerdos que parecían perdidos y aparecen preguntas que solo podría responder el que se ha ido. Interrogantes que acentúan el sentimiento de pérdida personal y que se quedarán sin respuesta para siempre.

Cuando supe que había muerto Pepe Fajardo, me di cuenta de que en los últimos veinte años no lo vi más de cinco veces. Es frecuente que el insilio separe más que el exilio. Otros amigos tampoco lo habían visto mucho más. Lo que sí parece seguro es que ya no escribía.

José Ramón Fajardo (1957) fue escritor de obra escasa. Publicó Nosotros vivimos en el submarino amarillo, una colección de cuentos merecedora de un premio David a mitad de los años ochenta y que tocaba la vida adolescente en las escuelas en el campo.

Colaboró en la antología de relatos sobre el Sida Toda esa gente solitaria y algunos cuentos de su cuaderno han aparecido en recopilaciones como la que hicieron en 2005 Raúl Aguiar y Yoss, Escritos con guitarra , cuentos cubanos sobre el rock.

A mediados de los noventa me dejó leer unos pocos cuentos que había escrito sin prisa y sin la urgencia de que otros los leyeran, como si no le interesaran mucho. Acaso, por el contrario, tenían mucha significación aunque no lo dejara notar, tal vez por su elegante evasión de la queja.

Nunca volví a ver otro escrito suyo. No recuerdo casi nada de aquellos cuentos leídos en unas pocas horas de alcohol. Lo que nunca olvido es que, cuando me pidió una opinión, le dije que aquellas páginas parecían escritas por alguien justo antes de suicidarse y se irritó mucho, para sorpresa mía, pues habíamos sido amigos muy cercanos desde 1979.

No dije aquello creyendo que pensara darse fin, pero su reacción me llamó la atención. Si bien no mostraba esa dosis de loco coraje necesaria para hacerlo, Pepe era una persona profundamente sufrida, en esencia un solitario sin cura, aun cuando buscara la cercanía de alguien. Su única fiel compañía fue la callada desesperación que a veces se adivinaba en el fondo de sus boyunos ojos miopes o en alguna de sus acotaciones al margen de la vida.

Ni siquiera quería ser un escritor conocido y respetado, a pesar de haber ganado antes de los treinta años, con lo primero que escribió

Sin embargo, esa no era su esencia cuando lo conocí. Entonces todavía no escribía, pero era evidente que terminaría haciéndolo, porque, aunque se graduó como profesor de historia, la literatura lo obsesionaba. Por ese entonces daba la impresión de haberlo leído todo y, además, de recordarlo como si lo hubiera vivido. De hecho, tuvo la suerte de una existencia bastante aliviada de carencias y no conoció la dura lucha por sobrevivir. Pero nunca fue feliz, a pesar de que no lo tentaban grandes ambiciones y de que solía ser un mayúsculo jodedor.

Ni siquiera quería ser un escritor conocido y respetado, a pesar de haber ganado antes de los treinta años, con lo primero que escribió, un premio que abría puertas y que para cualquier principiante hubiese resultado un gran estímulo.

Los cuentos de Nosotros vivimos en un submarino amarillo son juveniles, deseosos, con aquella excelente prosa suya que nació hecha y su ilación minuciosa y sutil. Luego vino la oscuridad, lenta e impregnante. No sé si aquellos bien guardados cuentos que leí mucho después fueron el nadir de esa penumbra. Si no escribió más no fue porque no tuviera nada que decir. Una de sus frases preferidas era un verso de Jim Morrison: “Quiero escuchar el grito de la mariposa”.

En su vieja casa de La Víbora vi por primera vez un cuadro original de Antonia Eiriz. Después, en mi recuerdo, aquellos cuentos pertenecen al mundo grotesco de esa pintora. El juvenil y confiado submarino amarillo naufragó en un légamo abisal, espeso, impenetrable, que hacía casi imposible desvelar los detalles del desastre. Pepe Fajardo redactó algunas notas, aquellos cuentos, pero no podía avanzar en tamaña densidad.

Así lo veo ahora, con la parcialidad y la imprecisión que imponen las circunstancias y la historia del país en las últimas tres décadas. En los primeros ochenta, pasábamos mucho tiempo con Ramón Fernández-Larrea, su mejor amigo -que estaba marcando la época con sus versos-, intercambiando libros y escritos. Llegó la perestroika. Creímos que caería el telón de nuestra brutal farsa nacional. Lo que cayó fue el mayor agujero negro en la cronología cubana. Ramón se marchó del país. Pepe y yo nos veíamos muy poco ya, cada uno en su deriva.

Pese a todo, Pepe Fajardo hizo siempre una vida relativamente ordenada. Trabajó durante casi cuarenta años como instructor en talleres literarios. Era una labor para vivir, pero él se sentía a gusto y lo hacía bien, incluso en los años en que ningún sueldo servía para nada. Era también una especie de máscara, una coartada para demostrarse a sí mismo que existía.

En casa lo aguardaban unas gafas más importantes que sus gruesos espejuelos de cegato. Solo con alcohol podía ver el cada día, como Malcolm Lowry. Sin embargo, aunque no escribiera mucho, seguía siendo el mayor devorador profesional de bibliotecas que he conocido. En la de la Fundación Carpentier, muy buena, era difícil hallar un libro en cuya tarjeta no apareciera su firma de lector.

Fanático del béisbol, y en primer lugar de Industriales, se alegraba como un niño con cualquier victoria del equipo azul, aunque recuerdo que hacía tiempo, ante la decadencia de ese deporte, ya no se ilusionaba tanto con las temporadas, aunque no dejara de merendarse cuanto libraco encontrara sobre el tema y, seguro, de ver algún juego en la televisión.

Hace poco supe que, increíblemente, había visitado a Ramón en Miami, en un viaje que hizo para ver a un familiar en Estados Unidos. Por supuesto, estaba lejos de aquel Pepe de los ochenta. Era un tipo nervioso, raro, difícil, ansioso de su madriguera. Con la noticia de su mortal ataque cardíaco supe que llevaba un tiempo enfermo. Alguien me dijo incluso que fue un final esperable.

Es triste comprobar lo poco que puede decir cualquier palabrería en estos casos. Pero hace años alguien me enseñó un antiguo brindis inglés que a veces he usado en broma, y que sé que a Pepe Fajardo le hubiera causado una media sonrisa cínica, y le hubiera gustado, como buen jodedor que era: “Brindemos por nosotros y por todos los que son como nosotros, que son pocos y están casi todos muertos”.

Paz para tu alma, por fin, querido amigo.

https://www.14ymedio.com/nacional/ultimo-brindis-escritor-Pepe-Fajardo_0_2128587122.html

 

Sobre la Colección 23y12

23y12: Dedicada fundamentalmente a sistematizar, recuperar y difundir el patrimonio cinematográfico cubano, tanto su producción fílmica como el universo que le rodea: la cartelística. Además de la cinematografía, la colección apuesta por los audiovisuales dentro de una concepción abierta del arte cubano y, cómo no, de la fotografia. La base de esta colección se establece en la alianza con la Cinemateca de Cuba y, dentro de esta, con el foco puesto en el proyecto enciclopédico «Bitácora de cine cubano».

El cartel cubano llama dos veces. Sara Vega Miche

La Cinemateca de Cuba y a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo AECID, trae a España el último trabajo de la Cinemateca sobre el cartel cubano, magistralmente editado por Gilberto Padilla y su equipo de Colección G. «Estos carteles de cine cubano perdurarán como expresión de una manera de hacer específica en el contexto de la Isla, y la serigrafía será su sello distintivo en la cartelística mundial. El destino pudiera ser otro, desconocido hoy, aún por escribirse. Ojalá y siempre sea a favor de los carteles».

Bitácora de cine cubano. Tomo 1. La República (1897-1960). Cinemateca de Cuba

Cine silente (ficción & documental) y Cine sonoro (ficción & documental) Esta «Bitácora» detalla lo hecho antes del surgimiento del ICAIC en 1959, y lo posterior producido desde el nacimiento de esta peculiar institución que ya en su nombre de bautizo lleva intrínseca la unión de su propósito más preciado, léase: INSTITUTO CUBANO DEL ARTE e INDUSTRIA CINEMATOGRÁFICOS. Aquí están detalladas y acompañadas de toda la imaginaría de cada época, todas sus películas, agrupadas por períodos y categorías para conocer el talento aplicado al cine y sus creadores.

Bitácora de cine cubano. Tomo 2. Producción ICAIC (1960-2017). Ficción & animación. Cinemateca de Cuba

Consignada por documentales, ficción, dibujos animados y noticieros, la producción fílmica que se relaciona es asombrosa para la Isla en medio de corrientes tormentosas y, también como el mar, siempre recomenzando. La consideración ganada por el cine cubano, sus creadores e intérpretes, traducida en premios y reconocimientos, denota la pasión puesta en sus afanes creativos. Sorprende el simple hecho de la supervivencia, de una industria que se cuenta entre las más costosas y arriesgadas. Es una experiencia digna, con puntos culminantes en una trayectoria que provoca asombro y reconocimiento hasta en la curva que devela un cierre de parábola, el referido tiempo-bisagra, que requiere imaginación y riesgo.

Bitácora de cine cubano. Tomo 3. Producción ICAIC (1960-1991). Noticiero ICAIC Latinoamericano. Volumen I. Cinemateca de Cuba

Contiene la primera parte de la documentalística insular, con la característica de que allí está, por ejemplo, el Noticiero ICAIC Latinoamericano en sus 1.490 ediciones categorizado por la UNESCO como Memoria del Mundo; y el Tomo IV, que contiene la otra parte de los documentales nacionales.

 

Los flujos de la imagen. Una década de animación independiente en Cuba (2003 – 2013). Caridad Blanco de la Cruz

Es el primer libro relacionado con la imagen en movimiento que -desde una perspectiva integradora- aborda la animación como arte, y la presenta como puente entre las artes visuales, el universo cinematográfico, la televisión, el mundo del diseño e internet. Con un enfoque que nace en el arte contemporáneo y subvirtiendo la noción ortodoxa que sobrevive con respecto a la animación, este volumen de orientación ensayística, recupera una década de creación audiovisual independiente en Cuba (2003-2013), descubre y analiza los antecedentes de ese proceso, al mismo tiempo que expresa el efecto que tienen en la cultura los nuevos medios y las tecnologías de la información y la comunicación, convirtiéndose en una sugerente cartografía del audiovisual cubano contemporáneo.

Otros títulos de la colección:

Bitácora de cine cubano. Producción ICAIC (1991-2018). Documentales. Volumen II. Cinemateca de Cuba

Bitácora de cine cubano. Producción independiente (1960-2018). Cinemateca de Cuba

Las historias no contadas de los carteles del ICAIC. Sara Vega Miche

Sobre Los flujos de la imagen. Una década de animación independiente en Cuba


Presentan primer libro sobre animación independiente en Cuba

El libro Los flujos de la imagen. Una década de animación independiente en Cuba (2003-2013), de la comisaria, crítica e investigadora cubana Caridad Blanco se presentó el jueves 9 de mayo en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, como parte de la programación de la 13 Bienal de Arte La Habana.

Publicado por la editorial española Hurón Azul, el volumen marca un hecho inédito en Cuba y en América Latina al ser el primer libro que se acerca a la animación como arte y la presenta como puente entre las artes visuales, el cine, la televisión, el diseño e internet en la región.

Con imágenes de más de 170 obras de 120 creadores, en las páginas de  Los flujos de la imagen tienen cabida artistas consagrados como Lázaro Saavedra, Luis Gómez, Antonio Gómez Margolles, Alexandre Arrechea, Carlos Garaicoa, Sandra Ramos, Fernando Rodríguez y Glenda León, todos con un reconocimiento global, y creadores más jóvenes como Diana Fonseca, Orestes Hernández, Yunior Acosta, Susana Pilar Delahante, Duniesky Martín, Duvier del Dago, Reinier Nande, Jenny Brito, Yamil Garrote, Marlon Castellanos y Camila García.

Los flujos de la imagen es a la vez retrato y relato de la cultura visual de la isla, al reunir las obras de artistas de diferentes generaciones y militancias estéticas que conforman un perfil desconocido del audiovisual cubano. Sus imágenes incluyen videoarte, videoinstalaciones, obras interactivas, game mods, spots, mensajes de bien público, videoclips, créditos, microstock, Net.art, videoensayos, mapping y performances audiovisuales, junto a cortos animados, documentales, filmes experimentales y efectos visuales. El libro se inscribe dentro de una mirada iberoamericana al pensamiento en esta área de la creación y analiza algunos de los proyectos más representativos realizados en distintos museos del mundo, y con los cuales dialoga desde una nueva perspectiva.

Su autora, Caridad Blanco de la Cruz (La Habana, 1961), es una de las más reconocidas estudiosas y comisaria de arte cubano contemporáneo y especialista del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales de Cuba durante más de dos décadas. Caridad ha sido galardonada con el Premio de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y la Fundación Ludwig de Cuba en el concurso «Examen de conciencia» (1996), el de la Cátedra «Luis de Soto» del Departamento de Historia del Arte de la Facultad de Artes y Letras de la UH (1999) y el Premio Nacional de Crítica de Arte «Guy Pérez Cisneros» (2000, 2012 y 2016). Es también autora del monográfico Salomón (Ediciones*, 2017), sobre el emblemático personaje creado por Santiago Armada (Chago). Es miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte AICA y de la Unión de Artistas y Escritores de Cuba. Ha presentado exposiciones en Cuba, Reino Unido, Colombia y Estados Unidos de América. Vive y trabaja en La Habana.

El libro ha sido publicado en la nueva colección 23y12, dedicada a la cinematografía, la fotografía y audiovisuales cubanos. Dentro de esta colección destacan: El cartel cubano llama dos veces y los tres primeros tomos de Bitácora de cine cubano. Es una edición limitada de 100 ejemplares de los que 60 de distribuyen en Cuba y el resto en España y resto del mundo vía catálogo.

Sobre Casa cercada. Diario de un superviviente

CASA CERCADA. DIARIO DE UN SOBREVIVIENTE

Casa Cercada es una narración surgida del diario del autor durante su permanencia (1992-1997) en el sanatorio de finca Los Cocos, uno de los centros de internamiento que se abrieron en Cuba para los portadores del VIH y enfermos de sida.

Como todos los que contrajeron el virus en esa época, cuando a Fraga le dijeron que era seropositivo al VIH se sintió condenado a una muerte muy próxima y terrible. Y cuando lo llevaron hacia el sanatorio, su angustia creció: «Para ser fiel a mis recuerdos, creía que viajaba hacia el umbral de la muerte». Iba a morir joven, de la peor manera, y lejos de sus seres queridos.

De qué forma puede un ser humano lidiar con su existencia en tal situación límite. Qué hace para no enloquecer. En este libro se narran las experiencias de esa sobrevida. Por eso es intenso, desgarrador, apasionado, pero lo acompaña el desenfado, el juego, el humor; y está poblado de una asombrosa diversidad (sexual y social) de personajes pro- cedentes de todos los estratos de la sociedad cubana. Aquí hay drama, melodrama, tragedia y comedia en cada tramo del camino, y siempre la muerte moviéndose en el fondo, mas el actor, el protagonista, el escriba, sigue adelante, con la voluntad de vivir como conjura.

Miguel Ángel Fraga (La Habana, 1965) es poeta, narrador, dramaturgo, y sobreviviente del VIH/ sida. Este es el quinto libro que le dedica a la llamada pandemia del siglo. Anteriormente había publicado dos volúmenes de cuentos: La noche comienza ahora (Extramuros, 1998), No dejes escapar la ira (Letras Cubanas, 2001); y dos de entrevistas y testimonios: En un rincón cerca del cielo (Aduana Vieja, 2008), e Hivernation (Notis, 2012). Es autor, además, de Cuentos de lo probable, lo posible y lo imposible (Génesis, 2000), Cuentos del amor escandaloso (Edición Personal, 2001), y las novelas Olvidó que me quería (Aduana Vieja, 2008), Sabor Bolero (Vulkan, 2013), y Arroz con Frijoles (Vulkan, 2013).

El libro en los medios

El libro fue presentado en la Feria internacional del Libro de Madrid en 2018 y en un centro cultural privado de La Habana en julio de ese mismo año.

La obra ha tenido difusión en los medios de comunicación tanto en medios de España (http://www.diariodecuba.com/cultura/1543578054_43295.html y http://www.diariodecuba.com/cultura/1528818532_39973.html y http://www.diariodecuba.com/cultura/1528740904_39957.html ) como de Cuba (http://www.ipscuba.net/salud-y-ciencia/nuevos-testimonios-sobre-inicios-de-vihsida-en-cuba/ y https://www.cubanet.org/cultura/casa-cercada-una-isla-dentro-la-isla/ y https://www.cubanet.org/destacados/diario-de-un-sobreviviente/).

Cabe agregar que Miguel Ángel Fraga es el único escritor cubano internado en un sidatorio en la década del 90 en Cuba que ha sobrevivido al sida y al mercado (sigue escribiendo). Su primera obra internacional fue recogida en el libro Toda esa gente solitaria. 18 cuentos cubanos sobre el sida, publicada por Ediciones La Palma en 1997 (https://elpais.com/diario/1997/12/18/cultura/882399605_850215.html).

 

 

Presentan libro sobre la animación en Cuba

Ernesto Cuní • Cuba
lajiribilla@cubarte.cult.cu

Los flujos de la imagen. Una década de animación independiente en Cuba (2003-2013) (Ediciones Hurón Azul, 2019), de la investigadora Caridad Blanco de la Cruz, fue presentado en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) Wifredo Lam, como parte de las actividades finales de la XIII Bienal de La Habana, 2019.

Los flujos de la imagen. Una década de animación independiente en Cuba (2003 – 2013).

El volumen es resultado de una profunda investigación sobre la animación en Cuba, a raíz de la exposición de igual nombre. Aborda todo lo relacionado con esta especialidad, inédita dentro y fuera de la nación cubana, y se revela como una memoria de los procesos creativos vinculados al audiovisual en el país.

Es el primer libro que se realiza en Cuba, y tal vez en el mundo, sobre la animación independiente en la Isla y se sustenta desde una rica praxis local, según su autora. Refiere todo lo acontecido en una década de creación vinculada a las nuevas tecnologías, desde un enfoque avanzado del pensamiento en torno a este tipo de imagen.

Aproximaciones al trabajo de artistas de diferentes generaciones y estéticas en el género, son esbozadas desde el escrutinio ensayístico de Caridad Blanco, conformando un perfil inédito del audiovisual nacional. El volumen está compuesto por tres textos capitales, y abarca videoarte, videoinstalaciones, obras interactivas, spots, mensajes de bien público, videoclip, videoensayo, mapping y performances audiovisuales, junto a cortos animados, documentales, filmes experimentales y efectos visuales.

Esta edición bilingüe contiene más de 600 imágenes y es un compendio de obras de 120 artistas visuales, plásticos, cineastas y diseñadores, consagrados y noveles; entre ellos Lázaro Saavedra, Luis Gómez, Alexander Arrechea, Carlos Garaicoa, Sandra Ramos, Glenda León, entre otros.

El texto fue presentado por Jorge Fernández, especialista, curador e investigador de las artes plásticas, quién catalogó al libro como atlas de la animación cubana: “Aparecen aquí no solo los artistas habituales, sino todos los que participan en la visualidad animada en Cuba, es un antes y un después”.

Jorge Fernández, presentador del volumen, junto a la autora Caridad Blanco de la Cruz.
 

Además, subrayó que “pone en crisis las taxonomías”, refiriéndose a que la animación no tiene clasificaciones previas: esto lo revela el volumen, así como también las influencias. Además, hace mención a los fundadores del género, algunos desconocidos totalmente, como Jesús de Armas.

La autora agradeció la posibilidad de la publicación y dijo estar contenta con el resultado. “Me ha revelado la animación como una expresión abierta, expandida; una arista fecunda de la imagen en movimiento sobre la que llamo la atención desde el arte contemporáneo”, afirmó.

Confesó que era de su interés mostrar un proceso que se dio en Cuba de manera puntual, pero “desde la perspectiva de las formas animadas que se desbordan a lo universal; socializar las particularidades de lo ocurrido en Cuba, así como poder dialogar con lo global en materia de animación independiente”.

Numeroso público asistió a la presentación, entre ellos, artistas referidos en el libro.
 

Ediciones Hurón Azul, sello español de reciente creación, surge a raíz de las colecciones cubanas de Ediciones La Palma, dedicadas a la promoción de la literatura cubana. Su propuesta abarca tres colecciones: 23 y 12, destinada a la cinematografía, la fotografía y el audiovisual cubano; Mujeres de nieve, dirigida a la literatura femenina, y Caracol nocturno, dedicada a la poesía y a los clásicos cubanos.

A la presentación asistió Jorge Peralta, agregado cultural de la Embajada de España en Cuba, artistas referidos en el libro, especialistas del tema y público en general.

http://www.lajiribilla.cu/noticias/presentan-libro-sobre-la-animacion-en-cuba

Entregan Premios Nacionales de la Crítica de Arte y de Curaduría

CUBARTE | 30 Ene 2017

premio Cubarte

En el contexto del XLIX Congreso de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, AICA, que concluirá mañana en esta Capital; este viernes fueron entregados en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam el Premio Nacional de la Crítica Guy Pérez Cisneros y el Premio Nacional de Curaduría.

En el primero de ellos, un jurado presidido por Rafael Acosta de Arriba decidió otorgar excepcionalmente de forma compartida el Premio en la categoría de Ensayo a “Los flujos de la imagen”, de Caridad Blanco de la Cruz y a “Mujeres fotógrafas y fotografiadas en el siglo XIX cubano”, de Grethel Morell Otero.

Estos ensayos destacaron igualmente por el rigor investigativo, el acertado manejo del instrumento metodológico con el cual interpretaron la información acopiada; así como por contribuir a la historiografía del arte cubano.

Asimismo, recibieron menciones los ensayos “El espacio cualificado”, de Beatriz Gago y “Como el pez en el agua. Apuntes y consideraciones sobre la obra de Manuel Mendive”, de Darys Vázquez.

En la categoría de Géneros periodísticos de opinión fue premiado “Otra vuelta de tuerca en la fotografía de Ernesto Javier Fernández”, de Nelson Herrera Ysla, por su excelente valoración crítica sobre la obra del artista analizado, el nivel de síntesis, la profundidad y riqueza de la interpretación del quehacer de este creador.

Las menciones fueron otorgadas a “El arte cubano y la diáspora. Claves para armar y desarmar”, de Nahela Hechavarría Pouymiró; “Un artista que se baña en el Ganges (Una artista que se baña en el zen y la house music)”, de Elvia Rosa Castro Marín; “Arte cubano a la hora del mercado: a propósito de Post-it 3”, de Hamlet Fernández Díaz; “Cartografía de un pensamiento. La obra de Tonel”, de Hilda María Rodríguez Enríquez y a “Si de intimidades se trata…bojeo a la obra de Lidzie Alvisa”, de Julienne López Hernández.

El Premio Nacional de Curaduría, en la categoría de Exposición colectivalo recibió “Ardid para engañar al tiempo”, de la curadora Delia María López Campestrus, por la investigación realizada sobre la Vanguardia, representándose lo mejor y más valioso de aquella etapa del cambio de siglo, poca apreciada por nuestros investigadores.

En la categoría de Exposición personal el premio recayó en “Base/Superestructura”, curada por Lázaro Saavedra y Corina Matamoros, en atención a la alta calidad de la propuesta del binomio curador-artista, y a la diversidad de medios empleados para realizar el recorrido a través de la obra de Saavedra.

El jurado decidió otorgar menciones a “Habitat”, de Yainet Rodríguez y a “Grupo Punto. 20 años”, de Danilo Vega Cabrera y Adrián Rumbaud.

Los premios fueron entregados por Rubén del Valle Lantarón, presidente del Consejo Nacional de las Artes Plásticas y Marek Bartelik, presidente de AICA Internacional, junto a otros funcionarios del sector de la cultura.

Cartografía de hacia dónde va la animación cubana

CUBANOW, 10 de mayo de 2019

Texto y Fotos: Maya Quiroga

Como parte de la XIII Bienal de la Habana tuvo lugar la presentación del libro Los flujos de la Imagen. Una década de animación independiente en Cuba (2003-2013), de la investigadora Caridad Blanco de la Cruz (La Habana, 1961), en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) “Wifredo Lam”.

En sus palabras de introducción Jorge Fernández, Director del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) manifestó que este texto tiene como antecedentes una exposición titulada Las otras narraciones que se inauguró en 2014 en el Centro Lam, como resultado de una investigación minuciosa que durante años ha realizado la curadora, crítica de arte e investigadora Blanco de la Cruz.

Los flujos de la Imagen…marca un antes y después al generar una cartografía, un mapeo de hacia dónde va el género en Cuba, advierte Fernández y añade que Caridad sitúa en el epicentro de esta investigación a los fundadores de la animación experimental entre los que no se puede dejar de mencionar a Jesús de Armas, ese gran desconocido. Otro pionero en la Isla es Tulio Raggi, asociado a los Estudios de Animación del Icaic.

presentación LH_Flujos

En opinión del director del MNBA el volumen alerta sobre problemas reales que hoy tenemos pues la animación sigue siendo una disciplina donde intervienen especialistas de formación empírica al no existir como una especialidad en los estudios académicos.

Como bien se señaló en la presentación este texto bilingüe convida a ver la animación experimental de manera inclusiva, como expresión que trasciende el cine y se estudia por vez primera desde el arte contemporáneo con una perspectiva inédita.

La ensayista atiende los préstamos que se producen entre distintas disciplinas desde el dibujo cuadro a cuadro del cine animado hasta vertientes de las artes visuales contemporáneas como pueden ser el video arte, la video instalación y el mapping.

En el libro –que tiene una plataforma de pensamiento detrás– aparecen recogidas unas 170 creaciones de 120 artistas visuales, cineastas, diseñadores y realizadores de televisión como Lázaro Saavedra, Sandra Ramos, Glenda León, Raupa, Juan Padrón y Ernesto Piña, por citar algunos ejemplos.

El texto vio la luz bajo el sello madrileño Hurón Azul y su colección 23 y 12, dedicada al séptimo arte. Esta primera edición de Los flujos de la Imagen. Una década de animación independiente en Cuba (2003-2013), consta solamente de 100 ejemplares y mediante su comercialización se financiará una reimpresión con mayor tirada.

Caridad Blanco de la Cruz es Licenciada y Máster en Historia del Arte por la Universidad de La Habana (1984 y 2002) y actualmente se desempeña como especialista del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales (CDAV). Ha sido galardonada con el Premio Nacional de Crítica de Arte “Guy Pérez Cisneros”, en los años 2000, 2012 y 2016.

En calidad de curadora de arte ha organizado exposiciones en el CDAV, la Galería Habana de Cuba, el CAC “Wifredo Lam” y el MNBA. Además, ha realizado esa labor en galerías de Reino Unido, Colombia y los Estados Unidos de América.